Recien pensaba, nuestro pasar por la vida es una constante escritura de gestos; admiración, pregunta, puntos suspensivos.
Hasta que llegamos al punto aparte, ese da por terminado el relato, nos ilusionamos con el nuevo que ya no es contestación ni prolongación fe nada.
Fue punto final.
Quizás otra lapicera, quizas otra hoja, o quizás nada mas
No hay comentarios:
Publicar un comentario